Mensaje del presidente

La Real Academia de Ingeniería fundada en 1994, cumple pues los 18 años de su mayoría de edad en 2012. La misión de la Real Academia de Ingeniería se centra en promover la ingeniería española en nuestra sociedad y en asesorar, de forma independiente, a instituciones públicas y privadas en materias relacionadas con la ingeniería. Para ello cuenta con un elenco de 60 académicos de número y 40 académicos correspondientes de 14 países que forman una red de excelentes profesionales de la ingeniería y la arquitectura. Otro objetivo importante es el de ofrecer un foro que permita el intercambio de conocimientos, ideas y opiniones entre la ingeniería y la empresa. En definitiva, la Academia percibe la ingeniería como un ingrediente esencial del progreso y bienestar de nuestra sociedad y, con sus actividades, persigue y promueve la integración de la ingeniería en la cultura de nuestro país.

 

Recientemente, la Real Academia de Ingeniería ha lanzado unos premios encaminados a promover la investigación en ingeniería entre las jóvenes generaciones de investigadores. Se trata de los Premios “Agustín de Betancourt” y “Juan López de Peñalver” que han tenido una gran difusión y excelente respuesta por parte de numerosos candidatos. El interés de la Academia por enlazar con las jóvenes generaciones de ingenieros y por renovar la institución se demuestra a través de iniciativas como estos premios.

 

Igualmente, la preocupación generada en la ingeniería por una serie de medidas relacionadas con la profesión y la formación de ingenieros, llevaron a la creación de un grupo de trabajo compuesto por el Instituto de la Ingeniería de España, representantes de colegios profesionales y la propia Real Academia de Ingeniería para ofrecer un foro de discusión a la administración en temas relacionados con la Ingeniería. 

 

Una componente esencial de la Academia es la Fundación “Pro Rebus Academiae”, creada en 2005 con el objetivo de incrementar las relaciones entre la Academia y las empresas e instituciones interesadas en la promoción de la ingeniería española. Las actividades de la Academia se generan, en buena parte, mediante la interacción con los patronos de la Fundación. Siendo esto importante, parece deseable que se amplíen los ámbitos de colaboración entre la Academia y los miembros de la Fundación, que deben ver en la Real Academia de Ingeniería un interlocutor que puede aportar juicios y opiniones independientes sobre temas de interés mutuo y que puede aportar directrices estratégicas en la evolución técnica, así como contribuir a la solución de problemas ingenieriles que surjan en las distintas actividades de los patronos de la Fundación.

 

La nueva Junta de Gobierno, a la que represento, acomete con ilusión su trabajo en pos de las metas trazadas más arriba. Entre nuestros objetivos inmediatos, se cuentan culminar la redacción y publicación de unos nuevos Estatutos - ya elaborados por la anterior Junta de Gobierno- y un nuevo Reglamento. Asimismo, queremos abordar la incorporación voluntaria como académicos de número de académicos supernumerarios, elaborar un plan de desarrollo institucional y renovar profundamente la página web de la Academia para incrementar la visibilidad de la misma. No obstante, somos conscientes de que la Academia no puede tener una presencia más relevante en nuestra sociedad sin la participación de todos los académicos, por lo que finalizo insistiendo en la necesidad y rogando una participación activa y entusiasta por parte de todos nosotros en las actividades de la Real Academia de Ingeniería.

 

Elías Fereres