Calle Don Pedro

A propósito del callejero, conviene hacer un paréntesis para conocer los diferentes nombres que han conocido las calles que rodean el palacio de los marqueses de Villafranca.
 
El palacio de la calle Don Pedro, en un primer momento antes incluso de abrirse la vía se conocía como la Alcantarilla, por existir un foso de evacuación de aguas que corría en paralelo 
a la muralla por su exterior y aún durante el siglo XVII la zona se sigue conociendo como “la Alcantarilla”. 
 
Una vez urbanizadas esas manzanas, a finales del siglo XVI, pasó a denominarse calle de la Cruz Verde de San Roque o calle Nueva de la Cruz de San Roque, aunque no faltan documentos en los que se la designa en función de los espacios que comunica: “calle que va de la Puerta de Moros a la Obrería Nueva de la Villa” o “a las Vistillas de San Francisco”. 
 
No será hasta finales del siglo XVIII cuando la calle pase a llamarse calle Don Pedro, se supone que en honor al V marqués de Villafranca, Pedro de Toledo y Colonna, que compró las casas sobre las que se asentó el palacio de los marqueses de Villafranca.
 
La actual calle de la Redondilla se proyecta a finales del siglo XVI y se abre poco después con la denominación de  calle Nueva de la Alcantarilla, tras un proyecto de ordenación y 
regularización viaria propuesto por los duques del Infantado. No será hasta el siglo XVIII cuando empiece a alternar esta denominación con la de “Redondilla”, que se irá imponiendo 
progresivamente.
 
Por último, en la trasera del Palacio, está la calle de los Dos Mancebos, actualmente calle de los Mancebos. Ambos  nombres alternarán hasta el siglo XIX, haciendo referencia, posiblemente, a los criados de los principales señores de la zona, tanto del Infantado como de Villafranca,  con sus dependencias a lo largo de esta calle.